El peligro de los aditivos en los alimentos

Artículo no apto para ansiosos o paranoicos, así como yo...

 

 Vivimos tiempos en los que el avance tecnológico parece estar muy cerca de su punto más alto, tenemos a nuestro alcance más comodidades de las que realmente necesita una persona para vivir de manera sana y tranquila.

 

Después del surgimiento de la "pandemia" por COVID19 el uso de herramientas de comunicación a distancia se ha convertido en algo esencial, incluso las leyes se han adaptado a estos cambios para tener una mayor vigilancia y rigidez al momento en que usamos alguna aplicación bancaria que ya nos solicita la huella digital o reconocimiento facial; y si de redes sociales se trata, veremos como hay cada día más personas cercanas a quienes les han cancelado sus cuentas con el pretexto de que se promueve información falsa o que se está insultando a otros con comentarios que antes podíamos hacer de broma y nada pasaba.

 

 


 

Aparentemente, esta nueva forma de gestionar la información no lleva otro fin sino el de "proteger a la sociedad". Lo curioso de esto es que no se hace mucho al respecto cuando se trata de violencia física, pornografía, o incluso videos de asesinatos reales a los que cualquier pequeño con un smartphone puede tener acceso. Hay programas de concurso en donde se les quita la inocencia a niños y niñas vistiéndolos como adultos o haciéndolos participar en tik tok o youtube en actitud de adultos, muchas veces tocando ciertos temas violentos o de connotaciones sexuales... pero al parecer esto no es grave, eso no se censura, pero si te atreves a decir que eres antivacuna o que la "pandemia" es una farsa entonces te advierten que pueden suspender tu cuenta por 30 días en facebook, pero si vuelves a cometer una falta te cerrarán la cuenta de por vida. Esto no es muy diferente en twitter o en youtube en donde simplemente eliminan tus comentarios o tus videos.


Pero vamos al tema de este artículo, ya saben que me apasiono y termino metiéndome en otros asuntos que más adelante ya trataremos, le guste o no al Big Brother.


En fin... tenemos muchas apps, muchos gadgets, muchas plataformas para ver cine y series, podemos pedir un Uber para que nos lleve a donde nos dé la gana o incluso pedir las compras de la despensa por internet y de esta manera estamos más vigilados que nunca. Es muy curioso que a pesar de estos avances en tecnología son cada día más personas las que mueren por enfermedades como cáncer, diabetes, problemas cardíacos y enfermedades nuevas que van surgiendo sin que se sepa su origen. La respuesta se encuentra en lo que nos llevamos a la boca a diario, ya está más que dicho que los alimentos procesados son muy dañinos, pero los medios de comunicación "oficiales" prefieren obtener grandes ganancias por la publicidad de diversos productos alimenticios aparentemente sanos y la importancia que le dan al uso de conservadores y aditivos que se emplean en estos alimentos es prácticamente nula, además de que a muchas personas les parece aburrido leer sobre esta información. 

Al menos yo les sugiero que se tomen un tiempo para ver que es lo que contiene la etiqueta de algunos cereales o botanas y busque en google el efecto de estos ingredientes si es que les da flojera leer.

 


 

Si realmente están interesados en saber un poco sobre los aditivos, entonces sigan leyendo.


Desde siempre educamos a nuestros hijos diciéndoles que no confíen en los extraños, lo cierto es que en realidad nos vemos bastante ingenuos (rayando en la ternura) porque solo hay que analizar toda la confianza que tenemos en los productos que consumimos para darnos cuenta de que con los ojos cerrados entregamos nuestras vidas a la industria alimentaria sin reflexionar tan solo un momento qué es lo que estamos comiendo.


Principalmente en las grandes ciudades en las que vivimos a prisa por las labores diarias, la mayor parte de las personas no tienen tiempo para poder prepararse una comida medianamente sana, y eso ya es mucho decir, porque con los transgénicos que se utilizan en alimentos que vienen del campo o de las granjas tenemos ya otro tema para Alimentos Mortales. 


La fast-food inició su invasión desde los años 50 en los Estados Unidos y no tardo en extender sus tentáculos a todo el mundo. En nuestros días no es difícil encontrar un McDonald's en los principales países de la geografía planetaria. Si a esto le agregamos como vimos en el anterior artículo de Alimentos Mortales que McDonald's va de la mano con Coca Cola, entonces el cóctel nocivo para el organismo se vuelve todavía más macabro.


Pero ¿Por qué decimos que son nocivos estos productos y muchos otros que hay en el mercado?. Vamos a ello...


Al menos en México desde hace ya cerca de 70 años recibimos con las puertas abiertas infinidad de productos como las hamburguesas, los hot-dogs, refrescos de cola y toda clase de chatarra, a la lista se agregan las pizzas, gran variedad de frituras y los deliciosos pastelitos con relleno cremosito que se venden en paquetes. En un principio, el pretexto para agregar elementos extraños a la comida fue su conservación, es entonces como algunos alimentos empiezan a salarse, desecarse, ahumarse o encurtirse entre otros métodos variados. Hasta aquí todo iba bien, porque más allá de perder un poco de sus nutrientes naturales, los alimentos podían ser guardados por varios días o meses para su posterior consumo. Tiempo después vino la refrigeración y congelamiento como métodos de conservación que resultaban más sanos.


El gran inconveniente llegó cuando los alimentos empezaron a enlatarse y se les empezaron a agregar saborizantes y colorantes de manera indiscriminada para darle desde luego un mejor sabor y apariencia. Aún hay muchas amas de casa que le dan un toque de mejor sabor a los platillos usando lo que conocemos como especias como la pimienta, el clavo, orégano, mostaza o vainilla entre muchas otras, lamentablemente aunque algunos de estos platillos se preparen de la forma más natural posible, ahora ya no es tan sencillo saber si la carne o los huevos contienen transgénicos, de los que ya hablaremos después.



El negocio de los aditivos

 

La mayor parte de los aditivos que se usan en la industria alimentaria no son realmente necesarios puesto que existen diversas maneras naturales para conservar, darle sabor y color a los alimentos; pero estos métodos no resultan propicios para dejar buenos ingresos a los empresarios de esta industria, ya que para vender más productos es necesario que se tenga un mayor tiempo de conservación y almacenamiento. Por ello podemos ver alimentos enlatados que pueden durar dos o tres años según la fecha de caducidad, porque se conservan más allá de lo que se podría con procedimientos naturales.


Entre los aditivos usados en la comida enlatada tenemos: antioxidantes, emulsificantes, colorantes, blanqueadores, humectantes, texturizadores, y la lista sigue y sigue. Todo esto sin tomar en cuenta que las latas contienen plomo que es liberado cuando se manejan con poca precaución y son golpeadas, así que si pensaban que no comprar latas golpeadas era solo una tradición o costumbres locas de la abuela, ¡no es así!; si ya es un hecho que los aditivos son nocivos, consumir el contenido de una lata golpeada lo hace aún más.


Algunos de estos aditivos se pueden encontrar en prácticamente cualquier alimento procesado como leche y sus derivados, carnes frías y embutidos, galletas y repostería, bebidas alcohólicas, cereales, cigarros, aceites para cocinar e incluso en suplementos vitamínicos entre otros comestibles.


Los aditivos se dividen en 4 clases, además de los nuevos que se vayan creando:


CONSERVADORES: Preservativos y antioxidantes.


MODIFICADORES ORGANOLEPTICOS: Colorantes, saborizantes, edulcorantes y acidulantes.


MODIFICADORES DE LA TEXTURA: Emulsificantes, espesantes, estabilizadores y gelificantes.


AGENTES PROCESADORES: Enzimas, clarificadores, y fluocolantes.


De esta clasificación se han creado más de 3000 aditivos que además de encarecer los productos son dañinos para la salud, y a largo plazo pueden ser mortales, porque el argumento que defienden los empresarios de la industria alimentaria es que los aditivos no son dañinos en pocas cantidades, el problema es que estas sustancias se van acumulando en el organismo y con el tiempo van surgiendo enfermedades. Esto no significa que todos los aditivos sean 100% peligrosos, solamente un 10% de ellos son realmente nocivos y pueden causar alergias, úlceras gástricas, hiperactividad en los niños, y en algunos casos son cancerígenos.


Según la Organización Mundial de la Salud (que no es muy confiable por cierto), existen más de 130 colorantes que pueden ser cancerígenos; estos colorantes se usan en toda clase de alimentos como los dulces, refrescos, pastelitos y carnes frías. Los colorantes podrían considerarse dentro de los más peligrosos porque influyen de manera negativa en el desarrollo normal de los niños... ¿Será que la industria de pastelillos, dulces y confitería tendrán algo que ver con las farmacéuticas que producen medicamentos para los niños con problemas de hiperactividad o déficit de atención?, bueno, ahí se los dejo para que reflexionen antes de que me llamen conspiranóico.


Aunque hay mucha tela de donde cortar sobre los alimentos procesados que contienen aditivos dañinos, mencionaremos en esta ocasión solo dos de los más usados. El Rojo 3 y el Rojo 40 son colorantes muy usados en las carnes frías para que luzcan más apetecibles, ¿Pensaban que las salchichas y el salami tenían ese color rojo que se ve tan delicioso?, la respuesta es no, si estos productos se vendieran con su color original podrían provocar nausea o repulsión en algunas personas porque en realidad presentan una tonalidad gris que da la apariencia de que quizás no estén muy frescos, es por ello que se les agregan estos colores. Lo mismo sucede con los pastelitos de marca y las frituras, así que antes de hacerle caso al slogan "A que no puedes comer solo una" (que creo que ya no se usa, jejeje ya estoy viejo) mejor échale un vistazo a los ingredientes porque estos colorantes pueden provocar tumores linfáticos.



Por otro lado, colorantes como los azules, verdes y amarillos dañan los cromosomas y pueden causar tumores cerebrales, de vejiga y renales. 

 

En algunos países europeos solo están permitidos  entre 10 y 15 de los colorantes existentes y en Rusia la cantidad de estas sustancias incluidas en los alimentos es mucho menor. Lamentablemente para la mayoría de los países de Latinoamérica no hay reglas claras sobre el uso de aditivos.

 

Si vamos más lejos, nos daremos cuenta de que en los famosos cereales que te ayudan a bajar de peso y que supuestamente son muy saludables hay diferentes tipos de aditivos que también son dañinos a largo plazo, y si pensábamos que la carne de animales de granja se salvaba, déjenme decirles que tampoco se escapan porque como ya dijimos, a las carnes se les agrega colorante, además de nitrato de sodio para que aquel color rojo apetecible dure por más tiempo. En el caso del pollo se les proporciona arsénico en sus alimentos para que se vean más gordos y pongan más huevos; por otro lado, las harinas y pasteles tienen su dosis de aluminio que según estudios recientes puede provocar Alzheimer.


Como decíamos, esto de los aditivos es un tema para varios artículos y creo que merece la pena mencionarlos en próximas entregas, por ahora creo que esto es suficiente para crear paranoia y para que los ansiosos corran a la farmacia por más prozac.


Fuentes: LA BASURA QUE COMEMOS Transgénicos y comida chatarra

Por Eduardo del Río García (Rius) 

Editorial Grijalbo


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


El peligro de los aditivos en los alimentos El peligro de los aditivos en los alimentos Reviewed by Dorian Black on mayo 26, 2021 Rating: 5

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