El poder de la meditación

 

 

Parece que en nuestros días temas como la meditación, paz interior, conciencia plena y yoga se han convertido en  moda, solo al alcance de quienes pueden pagar un costo elevado; como si así tuviera más valor o calidad el conocimiento adquirido. Lo cierto es que sucede en muchas de las enseñanzas ancestrales como el Reiki, la medicina Ayurveda, o la Herbolaria, de la que en nuestro país tenemos una larga tradición que pocos conocen.


Quienes tienen la verdadera intención de transmitir esta sabiduría lo hacen de manera libre o a un costo que permita estar al alcance de todos, a diferencia de escuelas que venden cursos de fin de semana a precios estratosféricos ofreciendo información limitada y en ocasiones sesgada solo con el fin de engrosar sus carteras y dejando toda clase de dudas en sus discípulos.


Si hablamos de meditación, algunos "maestros" te enseñarán que con la respiración abdominal puedes lograrlo todo, y claro que la respiración es importante, pero desde mi punto de vista creo que si vas a orientar a otras personas por este camino es necesario tener conocimientos básicos para tener buenos resultados sin dejar de darle el lugar que merece a la constancia y algunos cambios en nuestra forma de vida que pueden ser definitivos para el avance.


Pero antes de sentarnos en una estera de yoga con las piernas en posición de flor de loto y practicar la respiración abdominal es necesario conocer un poco más sobre nuestro interior desde el punto de vista holístico.

 


Los tres niveles de consciencia


Todos los días, desde que nos levantamos  somos conscientes de nuestra existencia y presencia física en este mundo, tenemos sensaciones, escuchamos sonidos y básicamente estamos conscientes de nuestra realidad y el mundo que nos rodea gracias a los sentidos, además de los pensamientos que pasan a cada instante por nuestra mente.


En un segundo plano se encuentran aspectos más sutiles que aún pueden ser perceptibles por la mente pero a un nivel más profundo. En la mente subconsciente se registran todas aquellas percepciones que adquirimos con el tiempo y se van acumulando como experiencia. Podríamos decir que el subconsciente es la relación directa con nuestra memoria y la regulación fisiológica que el cuerpo por si mismo maneja aparentemente sin darnos cuenta, como la respiración y los latidos cardíacos por ejemplo.


En un nivel más profundo aún, tenemos lo que se conoce como la mente inconsciente, también llamada por algunos maestros como "paraconsciente"; es aquí en donde se construye la percepción sensorial superior cuando logramos abstraernos del mundo físico. Es en el inconsciente en donde se produce la meditación profunda que puede ser en un inicio pasiva y contemplativa, como cuando un bebé comienza a explorar su entorno; conforme vamos avanzando en los ejercicios meditativos podemos dar paso a la "meditación creativa", interactuando en un mundo al que solo se accede con mucho tiempo de práctica y sin forzar las cosas. No por el simple hecho de desear con fuerza obtener un nivel de consciencia superior vamos a lograrlo, lo primero es ser consciente de nosotros mismos, practicar aspectos básicos de Mindfulness o "Consciencia Plena" de nuestro ser y así ganar el paso al siguiente nivel.



¿Qué es primero el cuerpo o la mente?


Esta pregunta es como aquella del huevo y la gallina. Lo que aprendemos en el entorno familiar y en el colegio, se inclina hacia la idea de que el cuerpo es lo que crea a la mente por medio del cerebro; sin embargo, desde el punto de vista de antiguas tradiciones el cerebro es un puente entre lo que pasa en el cuerpo y lo que nos llega del espíritu, es decir, este es la sustancia primordial de la que surgen todas las cosas; por lo tanto, podríamos decir que es en la mente en la que está alojada el cuerpo y no de manera inversa. Dicho lo anterior se deduce que es el espíritu el que crea a la mente y la mente al cuerpo, a su vez, el espíritu forma parte en una escala mayor de una especie de mente universal... ¿Verdad que no es tan sencillo como solo sentarse en flor de loto, cerrar los ojos y centrarnos en la respiración abdominal? Aunque tampoco debemos restar importancia a la respiración abdominal, porque para relajar el cuerpo es necesario respirar correctamente. Una vez que nos relajamos y vamos profundizando solo debemos dejar que el cuerpo haga su trabajo, seguir respirando profundo y de manera fluida.


Basándonos en el concepto anterior llegamos a la conclusión de que el cuerpo es la manifestación del espíritu y la mente es el medio o el vehículo que lo hace posible; de ahí aquella frase que vemos en gimnasios y escuelas de yoga que ofrecen encontrar el equilibrio tripartita "espíritu-mente-cuerpo" con el que podremos experimentar una vida maravillosa; esto no es del todo falso, el lado nocivo de dichas promesas es que obedecen más a una intención publicitaria con el objetivo de tener impacto en las personas, y ahí estamos, pagando mensualidades tan altas que hacen pensar que la meditación es solo para algunos elegidos, nada más lejano de la realidad. La meditación es para todos, y aunque se requiere de cierta metodología que se nos ha legado desde la antigüedad, lo cierto es que llega un momento en que cada quien tiene su propia experiencia cuando nos acercamos a niveles más profundos de consciencia.


Aunque parezca que la meditación es algo muy simple, cuando nos disciplinamos y avanzamos, las experiencias de cada persona van a ser muy diversas, hay quienes después de determinado tiempo sufren ansiedad y experimentan visiones aterradoras, tal como me ha ocurrido. Por otro lado, una vez que logramos evitar tomar control y dejamos fluir las experiencias como simples espectadores es cuando iremos probando la manera de encontrar el equilibrio, es por ello que resulta muy importante (al menos para mí) aprender y practicar los conceptos de Mindfulness a la par que vamos avanzando en la meditación contemplativa para poder dar paso a la meditación creativa.



Las ondas cerebrales


Como ya decíamos, el cerebro es la conexión mediante la cual el espíritu se conecta con la mente y así se manifiesta a un nivel más denso en el cuerpo físico, por ello, es necesario conocer al menos de una manera elemental como funcionan las frecuencias cerebrales.


En el cuerpo humano existe actividad eléctrica como en el corazón, que se puede medir a través de un electrocardiograma, y de la misma manera en el cerebro, actividad que se registra por medio del electroencefalograma. Si han visto uno de estos, entonces ya conocen la expresión gráfica de las ondas cerebrales que se miden en ciclos por segundo (c.p.s.) o hertzios, que varían según el estado en el que se encuentre una persona, de esta forma es como a grandes rasgos les puedo compartir los diferentes tipos de estados de relajación que dan origen a las ondas cerebrales clasificadas en Alfa, Beta, Theta y Delta.

 

 

Las ondas Alfa se producen en las primeras horas del sueño o en estados de relajación superficial originando una frecuencia entre los 8 y los 13 c.p.s., este estado está relacionado con una mejor capacidad de aprendizaje y creatividad.


Las ondas Beta corresponden a una frecuencia alta entre 12 y 33 c.p.s. aproximadamente , esto se manifiesta en un estado de vigilia en el que existe tensión nerviosa o esfuerzo en la concentración, así como en la actividad física y la interacción con el entorno.


Las ondas Theta se originan en los momentos de sueño más profundo, en estado de meditación profunda o durante el momento en que una persona se encuentra bajo trance hipnótico, es entonces cuando estas ondas oscilan entre los 3.5 y 7.5 c.p.s..


En un estado de sueño mucho más profundo aún o en un estado de meditación en donde se logra una profunda abstracción se producen las ondas Delta, que son mucho más lentas aún y oscilan entre los 1 y 3 c.p.s.


Como podemos ver, el objetivo principal al inicio de un proceso de meditación es alcanzar el estado Alfa para relajarnos y después ir liberando la mente de cualquier tensión y estrés. La observación del correcto funcionamiento del cuerpo por medio de un estado de meditación contemplativa nos puede ayudar a encontrar pensamientos negativos que nos dirijan hacia una energía mal canalizada que llega a somatizarse en enfermedades físicas.


Una vez que se logra la relajación podríamos entrar al estado Theta, que se relaciona a la etapa de sueño profundo en la que observamos como las personas presentan Movimientos Oculares Rápidos bajo los párpados, y es de ahí que se denomina etapa de sueño REM (por sus siglas en inglés). Durante este estado de meditación en el que las ondas cerebrales se encuentran en estado Theta es cuando debemos mantener sin forzar un estado entre la consciencia y la alerta para no quedarnos dormidos (si no pregúntenle a mis perros que son los que me lamen las manos cuando ven que empiezo a cabecear perdiendo la postura). Por ello lo mejor es meditar estando bien descansados y habiendo tenido una buena noche de sueño.


Por mi parte, alcanzar un estado meditativo en el que se manifiesten las ondas cerebrales Delta ya son palabras mayores y espero algún día no muy lejano poder llegar.


Más adelante conoceremos algunas técnicas de relajación y herramientas que sirven para experimentar nuevos objetivos dentro de la meditación. Por ahora, les envío un fuerte abrazo y mis mejores deseos.



El poder de la meditación El poder de la meditación Reviewed by Dorian Black on mayo 13, 2022 Rating: 5

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